Era difícil decir que sí lo tendría y, al momento del alumbramiento fué más difícil aceptar que tantos intentos de aborto habían metamorfoseado el físico de aquel ser que comenzaba un llanto primero como saludo a la cruel vida que le esperaba...el llando era desde lo profundo de sus pulmones, el llanto era el aviso de lo que vendría
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Y pensaba en la arrogancia de los tiempos, de cuánto fue posible avanzar sin un hijo que ahora, además de comer, cagar, llorar, necesitar un pecho dónde amamantarse tendría que tener doctores alrededor...
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Era difícil.
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"Matias", lo nombró Matías... Se le vino a la mente así nomás...Olvidó los bailes de su edad, aprender a fumar o vestir a la moda, olvidó conquistar penes porque su vagina quedó hastiada del único momento en que no disfrutó mas quedó preñada...Y pensó que habría en el mundo muchos hombres egocentristas que no valía la pena conocer... prefirió a Matías. Haría las citas en el CRIT para comenzar a aprender a vivir con algo que no era niño, que no era fenómeno, que tenía carne pero no ojos ni naríz...
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Si su estado civil era soltera no especificaría que siempre andaría cargando a un ser que no le daría un anillo, un regalo de primaria, un canto de presentación...
¿qué pesa más?, ¿su muerte o su vida? o quizá su vida por la muerte...
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Hoy amaneció una hoja escrita con la pequeña letra dirigida a las ignorantes autoridades. No culpaba a nadie, no tendría rencor de nadie... Al pequeño decidió regalarle su muerte... y si, su muerte fue lenta, ahogada, callada en una almohada suave de color terciopelo. Nunca más lloraría el bebé aquel... ¿Sonreiría de tranquilidad?... Y ella, Ella...el turno ahora era para ella; Su muerte fue pasiva, muchas pastillas, dormiría, no despertaría...
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Hoy no sé quien fue al cielo, quien bajo la tierra. ¿Importará acaso?