20 enero 2011

Sentimientos

Mi ansiedad es pensarte,
mi ansiedad es desearte,
creer que aún a la distancia
mi ser quiera alcanzarte.

Mi necesidad es saberte real,
auténtico y sin maldad.

¿Quién me asegura que sólo seas
una mera quimera?

Mi ansiedad es crearte,
abstrerme en tu arte,
y en el resto de lo hace tu mente,
mi ansiedad será poseerte.

Hacerte parte de una fantasía
no será sufiente en mis días,
leer tus labios, tocarte,
hacer que tu voz genere alegrías...

Ven a mi y dejaré de necesitarte,
para ahora no saberme sin ti.
haciendo mi vida tuya sin dejarte
y que traspase mis confines de amarte.

¿Ansiedad o necesidad?

19 enero 2011

Detective

El trabajo estaba por demás especificado.
Buscaría sin dudarlo, preguntando, investigando, surfeando entre los barrios, entre callejones, entre la gente que habla de más para obtener de ahí toda pista necesaria y conformar un esquema.
Tal vez la jornada tomaría unas 72 horas o más, pero el destino me había forjado ya la tarea de dar con El.
Fué difícil al principio.
Sin un rastro y sin un modus qué perseguir tuve que inmiscuirme en las aguas más violentas de la intransigencia, del olvido, de lo que la gente a veces toma por pequeños detalles vitales para una búsqueda como la efectuada.
No dudaba de la veracidad de los hechos, de las dolencias y los accidentes sucedidos.
Todo daría al final un encuadre perfecto en el momento de armar las piezas.
¡¡Un corazón estaba perdido!!
Y era vital encontrarlo sin lugar a dudas.
Había pasado tanto tiempo en el olvido que muchos ni siquiera pensaban ya en El, tal vez de nombre, tal vez por un hecho, por un afecto, un abrazo sentido y olvidado, pero nadie recordaba bien a bien qué rumbo había tomado ni en qué momento fue parte de la muchedumbre en la que se pierden los sentidos y el saber estar consigo mismo.
De vez en cuando la expresión del amor dejaba una luz en el camino que me permitía avanzar tremendamente sin embargo era la completa oscuridad la que no me permitía el avance de la misión.
¿Dónde podría quedar un corazón que ha sido por demás olvidado?
¿En qué lugar se refugian quienes sienten que han sido vejados y lastimados por el instante injusto?
¿Habrá lágrimas como rastro?
¿Cuánto habría huído del camino en el que antes andaba?
Nada de eso lograba contestar el mar de cuestionamientos ejercidos por las huellas perseguidas.
Y cada vez mi angustia, por el tiempo, y cada vez mi frustración y cada vez mis dudas internas por convencerme de que tal vez, tal vez realmente habría desaparecido de la faz terrestre, me hacían que día a día tomara una opción diferente.

Y fue un día, en el que me transformaba el conflicto a renunciar, a denunciar mi fracaso, a dar aviso que simplemente fue imposible rastrear a quien yo creía del todo fácil ubicar como perdido, cuando vislumbré un sentir, un ruidito, así, casi tornado a suspiro, estando en silencio por fin lo noté!
Fuí torpe!
Omití ciertas reglas en la búsqueda que son escenciales: -El silencio con uno mismo-
Eureka!
Y fue un hilo, casi imperceptible, de esperanza, que logró que diera con quien me transformó en un ser incansable y perseguidor de su encuentro.

13 enero 2011

Celda 13

Ella siempre miraba a lo lejos la fortaleza, imponente, fría, escalofriante por gritos desgarrados a fuerza de golpes...
Lo que para muchos significaba castigo para ella sólo era la ilusión de su amor, de su suspiro, de quien amaba hasta el astío del ensueño.
Los soldados se lo llevaron, sin presumir su inocencia y fue injusticia su encierro hasta declararlo inocente cuando el comendador regresara de su largo viaje.
Todos eran culpables, todos a los que habían detenido, pero ella juraba ante Dios y los presentes que apostaba por su inocencia.
Tenía que verlo, temía que por las noches esos gritos de dolencias salieran de la celda donde su Gran Amor habitaba... La número 13.
Y fue que en una fiesta de la villa se puso bonita, se vistió de blanco y caminó coqueta y murmurando hacia la fortaleza temida.
Había regalos para los soldados, un buen vino y mendrugos de pan hecho por ella.
Que su visita coincidía con las del resto del pueblo y sólo atinaba a preguntar por la Celda número 13.
Ya le conocían, muchos se burlaban, otros la miraban callados porque su suerte no surtía a cada intento por visitarle.
Y fué que hizo la fiesta, La chamaca bonita de largos cabellos tuvo conciencia de ser coqueta.
Y platicó con ellos hasta lograr escabullirse...
Los pasillos fríos no le daban señal alguna por dónde se encontraba la celda Número 13.
Extrañada preguntaba a algunos, moribundos, nauseabundos sobre el paradero de su joven amado. Nadie daba razón por las oscuridades hasta que topó de frente al calabozo con la marca XIII.
Su corazón botaba del pecho.
El Cerrojo flojo no resistió las fuerzas de las llaves robadas y fue que al entrar no encontró más allá de una sábana que cubría un cuerpo, Su cuerpo, el amado cuerpo.
¡Fué fusilado ayer junto con otros! -Gritaron del fondo-
¡Mañana nos toca a nosotros! - Úno decia con voz de niño...
¡Vete Niña, que te harán encerrar aquí! - Y los encerrados enloquecían de curiosidad...
 Sólo se escuchaba un llanto callado, quedito, sentido...
Jurando que juntos no estarían jamás tomó la sábana...
El llanto incontenible sólo anunciaba a los presos que su dolor era inmenso...
Silencio
Nada más que silencio interrumpido por botas, enojos y Dos Solados gritando a Pecho por la Señorita...
¡Llora por su amor, imbéciles!
¡Qué le hicieron a ésa mujer!
Y un grito de espanto coincide al abrir la mazmorra entre penumbras...
¡Por Dios!
¡Se colgó!
¡Está Muerta!
... Y en la celda Número 13 desde entonces hubo la leyenda de aquella que murió por decepción, de traición, de tristeza y desesperanza por no salvar a su amado, a su ilusión perdida.
Se dice que hoy, en la mazmorra, deambula de blanco silbando, buscando entre los pasillos hasta que se pierde entre las paredes...
¿Estará buscando a aquel que no supo que su corazón le pertenecía?

* Leyenda americana.

11 enero 2011

En venta

Dame una nueva mirada,
dame un nuevo suspiro,
Que mi interior sienta
que te tengo retenido.

Quiero tu ser en el mío,
quiero tu piel con la mía,
dejando que el resto
gire en torrno a nuestra vida.

Si te imploro compartirte,
si te proclamo convidado,
serás mío por instante
aún cuando no seas comprado.

Dame una nueva mirada,
dame un nuevo suspiro,
Que yo permaneza atorada
entre tu almohada y tu brío

21 diciembre 2010

Tù

Me tienes posesa del deseo,
proclamas tu luz en mi piel,
dejas tu imagen impresa,
conversa, inmersa en mi.
Cada mirada, cada ensueño,
cada momento, cada suspiro,
evoca mi alma atracciòn a ti.

Tienes mi voluntad,
y mi sangre hierve,
tienes imàn 
y mi cuerpo te quiere.

Y por las noches divago
y siento que hay instantes
y siento arrebatos
y no quiero ser Yo.

Y me duplico en dos
como tu imagen oscura,
y sale quien no soy
e invoca tu figura...
Y quiere ser penetrada
hasta la saciedad de un grito 
que sea màs de placer
que de delito.

¿Me tienes y lo sabes?

16 diciembre 2010

Silencio obsesivo

Al paso de tu silencio me obsesiona meterme en tu pensamiento... ¿què diablos tienes ahì dentro?
****
Ella era mi intensiòn, por completo. 
Me tenìa prendada por encima de las demàs amigas que solìamos tener. Jamàs se relacionaba con nadie excepto que ella misma lo permitiera. 
Y la observaba con toda atenciòn para aprender sus debilidades o lo que fuera convincente para llegar a ella de la manera menos pre-fabricada posible.
Por demàs me tenìa encantada y su misterio enfrascaba mis ideas del còmo serìa si...
Imaginaba sus respuestas, incluso hasta su voz como sonara por cel.
Tan callada en horas de escuela me impacientaba, me exasperaba y dejaba un vejo de enojo en mi sin lograr en ella la mìnima expresiòn del sentir...
Y ocurriò que un dìa, sin proponermelo, sucediò un accidente donde su voz fue tan directa que no pude màs allà que ser gentil.
Y asi comenzamos a salir... Me indagaba su mirada detràs de sus palabras: ¿¡Què diablos sentìa por mi?!
Jamàs conocì un amigo cercano, siquiera por provocarme unos celos innatos.
Lo cruel del asunto fue que en su orgasmo las palabras con mi nombre se escuchaban tan sinceras que la ciega era yo... Y me enamorè. 
No podìa negarlo: Enamorada de la forma màs imbècil me ceguè, me perdì, me obsesionè.
La perseguìa a escondidas, buscando un algo, un motivo, una rabieta provocada.
¿Què buscaba yo si ya la amaba?, 
                               ¿Què querìa si tenìa su mirada, su cuerpo y hasta sus besos a cada instante que se los exigìa?
                                                            Tenerla en mi piel, rozarla en su dureza de pezones era mi perdiciòn. 
                                          Imploraba en mi fantasìa que sòlo me amara a mì... porque ni yo misma sabìa si me pertenecìa.

ESO!, ESO LO PROVOCÔ!!

La rabia de no saber ni conocer un corazòn callado me hizo asfixiarla, tomar su cuello blanco, hermoso, suave, delicado entre mis manos nerviosas, temblorosas y crudas hizo que demandara un grito salido de mi demonio interior:
¡Quien te crees que eres para no decir a quien amas!
Ni en esos instantes de muerte, de espacio entre el bien y el mal, lograron sacarla de lo que todos llamaban una virtud desconocida en muchos...
Sòlo su mirada se dirigiò lentamente al cielo y ahi se quedò... callada... ¡la muy maldita!
Hoy me obsesiona, y entre mis lineas la extraño y entre mis tetas la imploro. 
Jamàs volverà ni su silencio ni su ser mientras me pudro en la obsesiòn de tenerla aùn abrazada a mì.

09 diciembre 2010

¿Cómo quieres que te vea?


Cómo mirarte de frente  y a los ojos cuando mi amor ha sido confeso muchas veces.
Si, te quiero, pero suele cambiar la manera del querer.

Antes pasión, hoy ternura,
antes emoción, hoy simplemente comprensión.

Cómo mirarte de frente y a los ojos cuando mi amor ahora se transforma sin locura.
Podría contarte mis suspiros inmensos por tu persona, incluso, poemas, de esos tontos que se anotan en servilletas de cafés al aire libre.

Las letras, lo que el corazón manda escribir de manera imperante, tienes que traducirlo en bocanadas de amor, de abrazos, de sentires.
Hoy sencillamente no pasa más...

Antes ansiedad, hoy tranquilidad,
antes chispas y hoy vida diaria.
Quiero tenerte en mi vida aún

¿Y cómo hago que estés sin que la ofensa lastime tu corazón?
¿Cómo te explico que perderte sería menos doloroso si comienzo a dejar de quererte?
Dímelo tú
¿Cómo quieres que te vea?

07 diciembre 2010

Taxi

Súbale mi reinita y a donde quiera que me diga hasta allí la llevaré. - digo, con todo respeto señorita-.
Déjeme decirle que ta re-guapa, eh?, pocas veces llevo pasaje tan lindo y ps n´ombre, con personitas como usté, si dan ganas de chambiarle.
Me recuerda usté una persona quel otro día subí y quezque me dijo que le urgía llegar a una oficina, por ahí por el sur. Taba re-linda, casi casi como la miro a usté, nomás que sus ojos no eran tan lindos como los que le miro por el retrovisor.
De la prisa que la llevé me puso hasta nerviudo, pos le cuento que ya ni sabía como hacerle porque me gritó re gacho para que le apurara a llegar, pero pos usté se ve diferente, no? como que no es enojona... La otra lo que tenía de bonita lo tenía de amargueitor... Nel.


Va a decir que soy un abusivo pero pus ya sabe, uno que es hombre y de que se suban señoras gordas y gueyes olorosos -digo, perdonando su lindo color, pos ora si que uste vino a hacer la diferiencia, no?

Eso si, trato igual a un enojón que a una dulzura... porque... ¿sabe? se ve que asté ha de ser rete buena gente con esa sonrisa, ¿no?, me la imagino trabajando asi re contentita. Ha de tener ri-artos pretendientes, ¿veá?

- No vaya a pensar que me toy metiendo en su vida, dirá usté que qué me importa, pero ps si una feíta nosotros le chiflamos cuando va en la acera, pos cuantimás con alguien que no se mira tan común en estos rumbos...
Y hasta pienso que ha de traer usté un carro porque subirse así, nomás así, a cualquier taxi y platicar con el taxista pos, pos no ha de ser fácil ¿veá señorita?.

Será usté casada?... no, ni me lo diga, eh? pensará usté que toy de metiche... pero ps, así uno dejaba de trabajar pos usté en un taxi y le buscaba la forma de ver cómo la podría tener como reinita... no?
- A poco no la tratan como en algodoncitos, eso ha de ser re chido, aqui bien cuidadita y consentida, ¿no? Yo sé que le digo miré, por la santisima crucecita que beso , le digo puras verdades ¡me cai de maiz!
Yo creo que si me casara con usté -digo, así nomás fantasiando- Yo le rete chambiaría, chance y hasta en dos taxis... o compraba otro... o pos... no sé de qué otra manera ganaría pa la papa porque nomás de chofer la hago rete bien, pero de que la mantendría como lo que asté se merece... Ota, me canso ganso que si la cuidaría...
Y cuando saliera de su chambita, pos ya pasaría pos usté, la llevaría a cenar unos tacos que saben a gloria por aqui mas o menos, por ésta calle, pero hasta el fondo... N´ombre, me amaría usté por el sabor de ésos tacos así nomás.
...De ahi pos... pos la ropita porque ah jijo, le miro la ropita y esa pos la han de vender en otro lado diferente, no?...
Es que así bien vestidita hasta la mira uno como cuando se miran las estuatas en la iglesia... Esos santitos que tienen la piel como suaveciiita, riquiiita, como de esas que hasta parecen celestiales...
 Así, así como me los acuerdo, así se mira usté eh?...
Pero no se preocupe, que ya con las prisas y con todo lo que llevamos de plática se le va a hacer rete rápido el aventón que le toy dando...
La percha es la percha ¿verdá seño?
Y que trae hasta portafolios como los de las licenciadas de las películas éstas gringas: Los abogados bien vestiditos y las licenciadas caminando derechito y sin jorobarse.
Viera usté las de mi barrio, esas si que son a su lado una nada ¿eh?

Tengo una amiguita, que aunque no lo crea, si me buscan mucho las señoras, a veces las jovencitas pero ah tan muy despiertitas... Esa amiguita de la que liablo, uchale, es la neta porque se junta con otros señores y conmigo para platicar aqui asi de suave como lo tamos haciendo, y si viera usté que se siente re bonito que a uno le hagan caso con eso? o , o, o hasta a veces uno si se siemte como escuchado por los dioses...
Y pos luego cuando la invité una vez a cenar -porque no se crea que soy tan antrevido con las mujeres- pos que me batea porque ya otro taxista le andaba llegando en su plan de conquista. N´ombre, mejor me hice pa trás... como quien dice más vale aqui murio que aqui perdió ¿veá señorita?...
Sí....
Sí...
Oiga no la había escuchado hablar, tiene vocecita de angelito ¿eh?...
¿Está bien por aquí?... Sí...
Pos que Dios me la bendiga Señorita y ¡cuidese que ta usté re bonita!...
**PENSANDO**
Chale... una de esas mujeres es la que yo merezco... me cai de a madr... me las voy a buscar así , chin, chin...
- A chingá... ¡¡La vieja no me pagó!!

05 diciembre 2010

Nada queda en control

Mi falsa confesiòn era sencilla: Me sentìa bien.
Sin problema alguno iba y venìa en el devenir de los dìas, sin remordimiento ni tiempo a pensar.
Bastò un instante, uno previo al mirarte, fugaz en mi mente para que todo se arremolinara.
Habìas entrado a mi alma de nuevo, batiendo papeles, esperanzas, falsas ideas de que tu imagen se habìa borrado de mi alma. Fuiste huracàn en mis sentidos internos y desacomodaste todo cuanto yo creìa, estaba en orden.
Me lastimaste -sè que lo sabìas- y aùn con todo dejaste tus sutiles disculpas para el dìa en el que yo añorara una segunda vuelta.
No lo hagas de nuevo, te lo pido. Compadece en algo el tiempo de luto que traigo en mi alma. Dèja que mi soledad sea el remedio que cicatrice lo que hoy sangra.
Quiero dejarte en mi recuerdo, en ese apartado donde todo es como un sueño, donde parecìas volar entre nubes que realmente ensalzaban el color de tus ojos dormilones. Permite que tu olor quede aspirando lo mejor de ti cuando retirabas tu brazo despuès de quedarte dormido en el viejo sillòn.
Deja recordarte, deja tenerte, tan sòlo en mi recuerdo, de una forma en la que pueda abrazarte a mi olvidando que mi presente es muy diferente.
Permite que ese rincòn sea mi refugio en tiempos de tormenta y olvida pararte màs frente a mis ojos.
La tortura es peor si pienso que fue otra alma la que llenò tus ojos, tu piel, tu aliento.
Mi agonìa mayor desde tu partida.
Por eso, dejame recordarte, sòlo tenerte al vapor. Invocarte en mis làgrimas nocturnas cuando pida a gritos necesitarte...
si es por ansiedad que te grito has oìdos sordos y mejorarè con el tiempo omitiendo mis pesares.

Mi falsa confesiòn era sencilla: Me sentìa Bien 
Ahora, al mirarte en lejanìa no me culpes si vienen a mi mente los remolinos de miedo que todavìa padecerè al pensarte durante mis noches de invierno en plena primavera tuya.
Sè felìz.

02 diciembre 2010

Espacios

Si en algún momento temíamos pensar en una larga, enojada o tediosa despedida, quizá de lado era olvidarlo o pensar que jamás sucedería.
Hoy los caminos se acercaron al miedo, al lugar donde no pensábamos que tal vez, pisaríamos uno al lado del otro.

Tu camino, ese que admiraba, ese que idolatraba, ese que me entusiasmaba por

querer involucrarme y andar y pisar y vivir ahora lo miro diferente, distante, lejano y ajeno.

Ya es mi deseo comenzar a forjar el mío donde decida si quiero que alguien nuevamente me acompañe.

Encontré una disyuntiva y miré vacío mi costado.
Encontré que alejarme no era algo osado.
Encontré que miraba más allá de donde tu te estancabas.

Y así pues, decidí marcharme, alejarme, callada y sin despedirme.

Sé que lo entenderás porque mis alas comenzaban a prepararse.
Sé que te harás de lado y sólo buscarás a quien ayude a ocupar el lugar que hoy otorgo libre.
El agradecimiento por la compañía se pagó bilateralmente, así pues, sin remordimientos, rencores, malos recuerdos o viejos temores dejo el adiós en tu cama, en tu alma y en mi abrazo.

Hoy necesito volar lejos.

30 noviembre 2010

Voluntad

No estoy muy segura si quien empieza el juego es quien lo termina. Mas de lo que sì puedo asegurar con toda la fè que me da el sentir del entusiasmo, es saber que estàs cerca de poseerme.

Si con tu roce puedo caer en el estremecimiento total dejando de lado que mis senos se abran a ti, màs todavìa un abrazo apretado dirigiendo mi cuerpo hacia todos tus sentidos - y tal vez- al màs declarado que veo en el momento: Es virilidad, es èxtasis, es necesidad.

Cierro los ojos, implacable momento, para desvanecer mi voluntad y fundirla en la tuya.

¿Quieres que te sea honesta?
Sòlo toma y no preguntes.

¿Quieres pactar tu fantasìa con mi realidad?
Actùa y no lo dudes.

Que el camino por adelantado yo ya lo he avanzado.
Ten mi juego de palabras, ten mi piel y mis ansias, todo eso lo otorgo al instante en que el contacto sea inevitable.

Me volverè gaviota sin viento y estarè obediente, pasiva y sumisa que a partir de èste momento Yo ya te pertenezco.

29 noviembre 2010

Encantada

Y durè tanto mirando,
y pensè tanto  en hacerlo,
que no sabìa 
si de verdad pasarìa.
Imaginaba, pensaba,
me ilusionaba, reìa y sufrìa...
Pero aùn Yo no lo sabìa.

Jugaba a los cuentos,
despreciaba lo real,
creaba mi fantasìa
y tù seguìas ahi.   

Y no es mi desdèn 
por mirante lejano,
ni apartado de mi historia
que mi mente ha forjado.

Es temor lo que me rodea,
incertitud de la magia,
si te beso...
¿serà real tu sentir?


26 noviembre 2010

Consulta

- ¡¡Riiiing!!-
- Allo?
- Doctora, ¿está ud. disponible?
- Qué gusto escucharte, ¿qué puedo hacer por vos?
- Necesito su ayuda, su apoyo, un remedio
- ¿Tan desesperado estáis?
- Si, no puedo más
- Pues ¿qué puede haber que os tenga afligido?
- El dolor
- ¿Qué os duele?
- Bueno, no es dolor, es debilidad, bueno, no, es paranoia ... corrijo es ... amm... eso... es... ¡el amor!
- ¿El Amor? - El amor no duele... en términos médicos, no lo hace.
- ¿Y porque se siente cercano al corazón?, esa angustia, esa necesidad, esa intolerancia a no querer estar sin ella.
- Ya veo, Ya entiendo... pero no es dolor... mmm
- Déme una receta, ¡exijo que se me quite lo que traigo!
- Ciertamente lo que tenéis es una sobre dosis de droga, en exceso es letal
- ¡Qué dice Doctora! No he tomado nada
- No es tomada, vuestro cuerpo la produce cuando sientes esas ansias, esas ganas, esa necesidad, es el amor querido, el amor lo produce todo por completo, el amor os causa eso y por ende provoca en vos euforias traducidas en el extrañar sólo a esa persona.
- ¿Existen pastillas para dormir ése sentir? Que no quiero pasar los días inquieto, desesperado, nervioso. ¡No la veré pronto!
-  Podéis bloquearla con la mente, usando sólo la razón, sin permitir un pensamiento siquiera referente a su ser. No es recomendable tener detalles de sus ojos, de sus labios, de la caída que tiene su largo cabello y del éxtasis que os produce el tocar su piel.
- ¡No puedo!
- Controlad vuestra mente y enfriaréis el corazón; si bien deseas concentrarte, deberás enfocaros a vuestro trabajo, a los problemas, a un jefe malo e incluso al maltrato de vuestra madre que en vida os dió, a la falta de dinero que tieneis y a mis honorarios también... Pensando en ello, todo lo veréis diferente, todo se acentuará más y quizá - no aseguro- sólo quizá hagas que ese melaestar disminuya y haga ver las cosas mucho más grandes de lo que son...
- ¿Y si sucede lo contrario?, si todo lo veo como una ligera nimiedad, si me da valor para superar todos esos puntos que me habéis dicho anteriormente... ¡Si le pago mañana mismo sus honorarios pendientes!... le confieso Doctora que tengo temor de ver la vida ligera, fácil, entendible, poco complicada y demasiado pasadera...con fuerza para ver que lo que antes era duro ahora es todo rosa
- Tenéis por seguro que la droga mejoraría vuestra vida cotidiana
- ¿Me extiende la receta pues?
- No hay necesidad, sólo seguid pensando en ella y en lo que haréis aún en su ausencia.
- De acuerdo Doctora, gracias mil, yo le llamo después, ya no a éstas horas, perdone -usted comprende-
- Yo comprendo
- Buenas noches
- Click-

25 noviembre 2010

Conciencia mía

No me obligues, conciencia mía, a decidir.
No son los momentos precisos en los que el corazón sabe lo que quiere, aunque sabe lo que tiene.
Uno acaricia, con delicadeza, con la ternura que excita cada parte de mi piel dejandome su deseo para continuarlo otro día más.

Otro demanda, con exigencia, con gusto exquisito en los momentos de nuestro sexo compartido.
No me obligues, conciencia mía, a decidir.

Que la sociedad me castigue y me demande de impura. Que todos los que saben me señalen por indecisa y aventurera. Nada importa al momento de mirar uno a los ojos, otro al corazón.
Porque uno es sutil, buen amante, dispuesto a querer y compartir y el otro es abierto cuando explota pero jamás de sus labios brota un detalle de sentir.

Con uno cabalgo, a mi ritmo, por las noches de luna, cantando, bailando, jugueteando...
Con otro soy huidíza, esclava, leonesa, misteriosa y deliciosamente gata ...

No me obligues, conciencia mía, a decidir.

Que mi confesión de no amar a ninguno no sea el crucifijo que se me implante.
Que mi placer infinito por pertenecerles no sea el mote de ligera por el que la gente me tache.
Y que sí, definitivamente, a ambos yo prefiera.

No me obligues, conciencia mía, a decidir,
que por el resto del tiempo que el placer, el sexo, la ternura y el éxtasis dure con uno, al igual que con el otro, no se apaguen en tanto quiera, en tanto me ensueñe, en tanto me envuelva en el perfume de su propio pedir.

Mientras no interfieras en éstos terrenos dame la libertad de seguir sin elegir.

24 noviembre 2010

Hacia la meta

Tienes esa manía, tan maldita, tan tuya, de llevarme descontroladamente, mirando el camino asceleradamente sin oportunidad de apreciar lo que veo a mi paso, lo que tengo a mi lado. Y así eres tú.
Vivir a las prisas es como respirar en pausas cuando fuera de la ventana del auto tratas, como perro, de quitarte los cabellos de encima para apreciar la brisa, los árboles, el atardecer y cuando justo tratas de posar tu mirada en un algo -saz- el camino empujó a verlo  hacia atrás.
Llamadas prontas, de improviso, justas  para decir -Paso por ti- sin oportunidad de espacio, de propuesta al No.
Y aún cuando esperaras siquiera dos segundos, aún cuando me dieras la oportunidad de callarte un poco, no dejaría de endiosarme por tu ritmo, tu temple y el carácter de manejar mis impulsos.
Mi pertenencia a ti y el dominio sobre mí, marchan en kilometraje elevado, así muy veloz.
No dejes reducir el ritmo, no permitas que camine despacio, seguir el banderazo de amante rápida es ideal, es mejor, es oportuno.
Quiero que la cadencia siga en los caracteres que se me formulen, quiero que tu me digas el camino a seguir, en franca competencia para ser inalcanzables que, finalmente, cuando tenemos la meta, juntos la observamos y juntos nos deleitamos.
Llévame pronto, llévame ya, quiero ser poseída rápido para arrancar mis sentidos de aqui.

23 noviembre 2010

Mi Niña

Podría decir que los pajarillos cantan para alegrarla,
podría pensar que el sol la ilumina para entibiarla,
podría sugerir que estar sola le aniquila...

Esa niña se ha quedado triste,
esa niña luce ya melancólica,
añorando el abrazo, el ensueño, la alegría...

¿Quién te ha dejado así mi Niña?
¿Quién logro vencer tus ilusiones y caer tus pasiones?
¿Quién hizo que tu luna dejara de brillar?

¿Dónde quedó el sonido de tu carcajada?
Si bien me lo dices, capaz iré a buscarla,
surcando su voluntad para retornarla -dime-
para que mi promesa a ti sea otorgada
y así parar tus lágrimas encristaladas.

Si voy,
si camino hacia ella,
si la busco como tu compañera
si la traigo hasta tí
¿Me prometes sonreír de nuevo?

22 noviembre 2010

Tendedero

- ¿Y ésto wey?-
- Cállate pendeja, que no te escuche mi mamá, tas viendo que pa todo husmea mi cuarto wey-
- No mames que coleccionas la ropa de éstos imbéciles
- Si, ¿por?
- ¡Estás pero bien babosa!
- Te vale verga wey, es mi pedo, nomás que no se lo digas a mi mamá. Ten, éste fue de ayer, ponlo en el cesto de la ropa sucia, huele a sudor a más no poder, el pendejo venía de correr y por más que quise que se bañara antes de coger quiso que me lo echara así.
- ¿Así nomás?- ¿Y tu aguantas eso?
- Por eso me gusta su ropa, es como sentir que los tengo a mi lado, que me abrazan, que respiran en mi pecho, aquí bien cerquita...
- Ya consiguete uno formal Wera, ¡te estás deschabetando cabrón!
- Nel, me aburren, mejor así, es más divertido... ¿a ti no te late?
- No wey, yo puteo pero no tanto
- Pos mal por ti porque no conoces lo que huele rico
- ¿Y todos huelen igual?
-Nel
-¿Tons?
- ¡Por eso tengo mi cesto de ropa lleno, babosa!
- ahhhh

21 noviembre 2010

Una historia màs

Habìa una vez, alguien en alguna ciudad que alguna vez recorrì , una niña que alguien pensò que aùn lo era.
No solìa sonreìr, salvo por nimiedades fingidas que podrìan convencer a la persona con quien estaba, de parecer divertida, buena escucha y perseguidora de intereses.
En realidad su bùsqueda era rara.
Salìa de casa, vestidita bien mona, con la mochila que siempre adoraba rayar con tinta negra y roja.

Con objetivos fijos se ensimismaba en la seriedad de sus ojos, de sus pestañas, de su boca chiquita que le otorgaba la sensualidad de su ser.
Y buscaba... incansable... insaciable... esa verga que pudiera dominarle, ganarle, darle sueños como los que tuvo con su primo aquella primera vez.
Amaba el misterio, los lobos secuaces, los conquistadores fingidos y los viejos fugaces que pagaban lo que fuera por sentir su calentura en pieles nuevas e inocentes.
La niña de esta historia ya no era tan niña.
Ya sabìa llorar por una decepciòn, ya sabìa burlar una aburrida emociòn, ya conocìa los orgasmos imperdibles y las leches que empapaban sus senos y entre piernas cuando rogaba que la dominaran... aunque terminaba por convencerse que no habìa encontrado aùn lo que perseguìa.
Su ensueño en pleno sexo daba exquisitas mieles a sus buscadores, explotando en si sus momentos locos, perdidos, estùpidos en los que sus hombres no pensaban.
¿Quièn era esta niña del cuento?
Alguna vez, en alguna ciudad que alguna vez recorrì, que en algùn tiempo conocì, que en cierto momento probè, perdì por completo de mi vida... 
Y ciertamente, hoy, a cada orgasmo que evoco en mis noches quietas, la extraño e invoco, deseando que siga en su bùsqueda incansable por la verga perfecta que inunde su ser, su piel, su sabor, su intensidad en un gemido que llegue hasta a mì otorgandome paz en un suspiro tranquilo y callado.




20 noviembre 2010

Naranja

Era una fruta, 
tan sòlo una fruta,
pequeña, redonda, olorosa.

Era una fruta
que rodò por mi cuerpo,
desnuda, sutil, suave.

Era una fruta
que trajiste del campo,
y que paseò por mi piel.

Era una fruta
que sin càscara ya
probabas mordida a mordida, en mì.

Y hasta que la fruta,
ya no tuvo huesitos, ni gabazo ni existencia
me probaste a mì