03 febrero 2006

Relaciones interpersonales

Vivir en la gran ciudad representa vivir con los ojos muy abiertos. Cazar o ser cazado en un sentido de lucha y competencia es algo que se vive en el día a día. El núcleo familiar en constante movimiento hace que todos tengan un rol dentro de sí.
Negocios, dinero, astucia, rapidez, solvencia, inteligencia... todo eso que ayuda a que uno pueda bien vivir.

Aún recuerdo cuando niña, que mi única díficil desición era la de ponerme zapatitos o andar descalza por el pasto del campo.
Todos los días el despertar de un gallo era lo que decía -según mi mamá- el aviso a todos para ponerse a trabajar. Luego entonces, entre semana, mis dos hermanos y yo, con mucho trabajo, tendíamos nuestras camas. Carrereados por el tiempo, mamá nos apuraba a desayunar y prepararnos para ir a la escuela.
Esa escuelita estaba a dos cuadras de la casa.
Allá en Rancho Alegre, donde me tocó vivir, nuestra casa era la última en sentido estrictamente literal de todo el pueblo. La escuela quedaba antes.
Dos cuadras eran en sentido figurado grandes parcelas donde se sembraba maíz y hierbas.
En el camino, cuando era temporada de flor lila (una especie de margarita con tallos muy anchos de color lila, muchos le llaman amapola), adoraba agarrar cada tallo de esa flor, ponerla en circulito entre mis dedos y tronarla. ¡Plop!, el eco sonaba a travéz de las milpas.

Mis hermanos eran más audaces y correteaban a los abejorros. A mi hermano Luis le picó uno en el párpado del ojo: Era muy divertido ver que apenas y podía abrir el ojo. En la escuela le decían Frankestein.

Una vez que salíamos de la escuela, teníamos la disciplina estricta de hacer la tarea de inmediato, para que no se nos olvidaran las instrucciones. Antes de comer la mesa se llenaba de cuadernos, lápices de colores y basura de sacapunta.

Cuando Papá llegaba toda la mesa ya estaba transformada. Mantel, platos, servilletas y cubiertos. En aquel tiempo la televisión no formaba parte de nuestras vidas de manera imperante. Sólo la veíamos por la noche para ver "El Chavo del 8".
Así que en la mesa todo era platicar de experiencias que en el día a todos y cada uno de nosotros nos ocurrían.
Recuerdo alguna vez que mi papá nos contó que trabajando, en el momento de hacer un corte de cabello, al señor que le iba a hacer el corte le bajó de la frente un piojo y el señor, de la pena, optó por decirle a mi papá que "se lo habían pasado". Tal fue la cara de incredulidad que habrá puesto mi papá que aquel señor pidió que se le hiciera un corte " a rodilla", es decir "a coco". Rapado completamente para que no quedara huella de aquel incidente. El señor era el presidente municipal de Rancho Alegre.
Así en la sobre mesa cada uno contaba historias y experiencias que nos ayudaban a reflexionar sobre lo que sucedía.
Papá ha sido uno de mis grandes maestros, de literatura, historia, civismo, pintura y artes. A él le debo gran parte del amor que le tengo a los libros.

Ayer que salía del camino de la oficina, al pasar por la casa de algún vecino, vislumbré la sala, la televisión era el centro de atención. El papá sentado en el gran sillón, dos niños sentados en la alfombra y la mamá limpiando la mesa. Sin percatarse que desde su ventana todos podíamos ver hasta el canal que veía fué cuando me vino ése flashback de mi infancia. Haciéndome reflexionar sobre la importancia que tiene las relaciones interpersonales. Sean familiares, sociales o laborales, ¿qué tanto se podrán platicar de padres a hijos?, qué enseñanza podrán transmitirle los padres de experiencias pasadas?, ¿Sólo se habla de sucesos en fiestas?.

La televisión hoy por hoy está llegando a ser un hijo más de las familias donde el padre la da a Luz , los hijos la alimentan y la madre es la que se encarga de cuidarla durante el transcurso del día. Ya en un nomento determinado a la Televisión le tocará la tarea de reunirlos y de llenarles la cabeza de mil eventos que suceden en la vida.

¿Qué tan importante puede llegar a ser o cuales pueden ser las desventajas de depender de ella?

21 comentarios:

AndreaLP dijo...

Creo que hay mucho más para comentar en familia que lo que se ve en TV, por eso mismo no nos hemos animado a poner TV por cable en casa: pasaríamos mucho tiempo frente a ella en lugar de leer, platicar y convivir.

Buen fin de semana, besos!

Angeek dijo...

Lo importante es que tu tengas el control y no que la tele, la compu, el ipod y todo lo demás te controle. Hay que saber ejercer el poder personal de decir ¡basta por hoy!. También hay que inculcar el hábito de leer, leer mucho, leer periódicos para que los chicos y los padres comenten lo que sucede en el mundo. Y por supuesto, hablar de nosotros mismos. Oye, ¡qué lindos recuerdos de tu infancia! Yo ví tele hasta los 12. Que tengas un buen fin largo...

SOLCLARO dijo...

Cuanto has de extrañar esos momentos, me supongo. Pero si que eres fuerte vivir en la metropoli más grande de la tierra es un logro.

saludos desde la tierra de las enchiladas.

buen fin de semana y abrazines

alma

stultorum dijo...

Chin Doc !!!!, En Viernes me mandaste la nostalgia, no serás de la familia?, en mi casa todo occurría tal como lo describes.

Esparta Palma dijo...

Vivir en metrópoli, siempre pensé que sería mas dificil, pero naa, se puede superar con mucha facilidad.

Depender de la T.V.? Para qué? Tengo ya 16 meses sin ese aparato del demonio y no me falta ni salú, ni tranquilidad, tampoco "diversion" o entretenimiento...

Liz dijo...

Creo que el exceso de tv puede afectar en la capacidad para poder establecer relaciones con otras personas, la capacidad para comunicarse y expresarse.
Todo con medida!!

Y que bonitos recuerdos de tu infancia ;)

RAYDIGON dijo...

La tele no es dependencia, es compañia, es diversion y en ocaciones llega a ser un familiar mas.

¡Que viva la tele!

Besos

noemi dijo...

hay que apagar la tele, la luz y tomar un te a ciegas para ver la realidad.

Perplejo dijo...

Debería, ciertamente, estar en el listado de las drogas.

La X dijo...

Yo solo la uso para ver star wars, pulp fiction mientras me dan masajes...
Besitos

Chica Yeye dijo...

vaya! eres de rancho alegre!! no eras vecina de alex pachon?!?!

jeej.. ke lindo relato, reflejas una hermosa niñez. como deberian ser todas..

saludos y buen fin de semana!

EL ATEO dijo...

Que mal eso del chavo del 8 ehh...saludos...

Aletz dijo...

la tv influye en muchos de los malos sociales de estos tiempos: falta de comunicación, bajos niveles culturales y de estudios, la violencia, la delincuencia,etc...lo ideal es que se controlaran las hr que pasa uno viendo la tele: 2 hr de lectura por 1 hr de tele...debe haber alguna regla estricta en las casas...pero como esta pandemia ya viene de años es muy difícil de erradicar...por lo pronto ya di de baja el sky para ver menos hr la tele e intentar otras actividades...besos

Miss Vezo dijo...

- - -

Mi querida, mis tiempos son fugaces...te dejo mis besos y sonrisas.

- - -

mattie dijo...

si,de niño hay pocas preocupaciones y jugar es lo mejor,deberiamos regresar a eso porque la television rara vez deja algo chido,nadie como los padres y la misma vida para educar,ademas habiendo tantas cosas que probar y que aprender,la television no te deja nada,por eso yo namas veo el fut,las luchas,los noticieros y programas de decoracion jaja
saludos

Peggy Bonilla dijo...

La belleza de los recuerdos opaca a la nostalgia. Te entiendo perfectamente, pareciera que me espiaste para escribir esto.
Un saludo

Lety dijo...

Hola querida Doctora:
Imagine lo que fue vivir sin conocer siquiera la televisión hasta casi los dieciocho años. Con decirle que el teléfono de mi casa era el 150 en aquella época. Hoy confieso que como muchos me he dejado llevar, no de la TV, pero si de mi PC, paso demasiadas horas ante ella y todos en la familia padecemos de ese mal, sin combatirlo.
Besos Doctora

Raquel Olvera dijo...

A mí no me enseñaron a tender mi cama... ¡y ahora me da un trabajo!, luego la escuela me quedaba tan cerca que llegaba comiendo mi pan y llena de morusas.

La televisión dice mi amado que es como la antigua chimenea. Se pone ahí nomás para que caliente la casa. Desde que me dijo eso la veo con más benevolencia.

Mario Aguilar dijo...

Bonitos recuerdos, las raíces , la nostalgia...recordar es vivir. Ajá, respecto a la televisión...como en todo, la clave es no excederse, si se controla, es saludable...Saludos afectuosos, da gusto leerte!

palabraserrantes dijo...

Hermosa niñez!!!
Tan alejada de las urbes de cemento!!!
Respecto de la tv...
Mis opiniones son del todo negativassssssssssss.
Esa mesa y ese diálogo en familia me parecen invalorables
y añorados; porque pocas veces pude vivirlo y sólo en casa ajena.
Ahora sola, en mi depto, el aparato me sirve para apoyar unos lindos velones y uno de los tantos portasaumerios, jeje.
Sí, una peli de vez en cuando, sí.
Pero mejor el cine.

Bikos.com!

verdadera perversion dijo...

La television es algo que en mi opinion cada vez se usa menos ya que el ordenador nos proporciona toda la programacion que nos apetece en cualquier momento ,de todos modos se entiende el mensaje y creo que tienes razon.