
Mamá me encargó mucho su pinche tupper y con tal de que me ayudara a preparar el chingo de spaghetti pues tuve que escuchar su letanÃa de que no se le fuera a perder. Lety resultó más avispa y compró la pizza en lugar de hacerla. Carlos y Alberto llevarÃan la botana y Juan pues, al poner su casa no cooperó en nada.
Todos los viernes hacemos lo mismo. La afición por el dominó es chida y de vez en cuando generamos nuestras buenas competencias contra otros chicos. Los premios nos dan categorÃa. Hasta el profe de historia nos ha visto en juego y se sorprende de todo.
La Güera es una chava que acaba de entrar éste año. Viene de la Capital y siempre nos habla del gran mundo de cosas que allá hay, nos emociona mucho su manera de ver las cosas, por eso la invitamos a la casa.
Juan dice que tiene bonitos ojos, yo le digo que parece un palo vestido –flaca y de ojos azules- dice el Juan : todos los hombres las prefieren rubias- naaaa, ¡jaladas de juan!.
Ya Ãbamos retrasados y ella fue la que nos llamó por celular, se notaba ansiosa. Gran sorpresa cuando la vimos afuera de su casa. HacÃa frÃo y la vieja ésta con una blusita bien escotada... mmmta... ¿Con eso ganará el dominó?. TraÃa dos bolsas pesadas, habÃa comprado tequila.
-¿Y eso pa que?- Dijo Susy con unos ojos gigantescos
- ¡Ay! No comiences Susana, es para ponernos “a tono�- , cuando escucharon eso los chicos sólo optamos por mirarnos unos a otros. – ¿A poco ustedes no toman?- nos dijo con tono burlón.
- Yo rompope cuando es Navidad- dijo Paco y le segundó Juan. Yo preferà no decir nada. SabÃa del Tequila porque mi papá tiene uno guardado en la gaveta que tiene mucho tiempo y sólo lo abre cuando viene su compadre.
Llegamos y La Güera dispuso de vasos para abrir la botella. ParecÃa como si tuviera mucha sed. Todos alrededor de la mesa comenzamos a explicarle cómo tenÃa que jugar y cómo podÃa hacer las cuentas del dominó. Paco era el experto, le comentamos.
- ¿Y qué?, le van a hacer cara de pato al tequila o le van a entrar... –dijo en tono retador- Alberto, en pose de conocedor nos convenció de que al menos un vasito nos lo fuéramos pasando todos. AsÃ, ibamos tomando a sorbos el tequila. La pizza y el spaghetti quedaron a un lado.
Fue la escena más graciosa que le he visto a Susy y Lety... su cara se transformaba en gestos estúpidos. Juan más sereno se lo pasaba rápido. Paco y Alberto comenzaron a gritar al estilo de las pelÃculas mexicanas: ¡Aaaaaaajúa!
¿Yo?, yo hice lo que el compadre de mi papá hacÃa: tomaba una pizca de sal en la palma de la mano y con la otra le daba el trago.
¡Aghhh! Cómo puede gustarle eso a la gente de la Gran ciudad... quema la garganta.
La Güera me dijo que me faltaba el limón para darle sabor... ¿¿SABOR??, ¡el limón es más agrio que su cara!
Los minutos pasaron hasta que el alcohol se introdujo en nuestras venas... De pronto nos brotaban cosas graciosas, muchas risas babosas.
La Güera se paró y puso música.
Paco y Alberto la miraban y ya ni se concentraban en el juego. Susy comenzó a hablar como española... arrastraba las palabras y Lety se paró a bailar solita, un oso bailaba igual que ella, jejeje.
De pronto Juan cogió el spaghetti – ¿Han visto la pelÃcula de Disney de los perros que se comen el spaghetti con el hocico?- dijo, y de repente, comió un largo espaguetti que La Güera comió también.
De pronto Susy y Carlos que comienzan a ladrar –¡que onda bola de locos, coman spaguetti!- decÃa la Guera.
Todos estabamos muertos de risa y nos acercamos al tupper de mi madre a comer como animales... aunque llenos de salsa roja. - ¡Estabamos ebrios!-
–¡A ver quien encuentra el final de un spaghetti!- alguien dijo y todos comenzamos a comer, comer, comer... las caras se llenaron de salsa y pasta.
Juan se encontró con la boca de Susy, la Güera con la de Paco, Carlos con la de Lety, yo con la de Alberto...
La Güera echó spaghetti a Juan y comenzó a acariciar a Susy, Paco se unió, Lety no paraba de reÃr sin dejar de desabrocharse la blusa...
El spaghetti se confundió con nuestros cuerpos, me abrazaba La Güera, después Paco, Carlos besaba a Lety y escuchaba que Susy gemÃa de la manera más excitante que yo nunca habÃa oÃdo.
Ya tenÃa la salsa en mis caderas que limpiaba Juan... mientras La Güera se me acercaba besándome los senos y miraba que Susy tocaba todo de Lety quien le llevaba la mano a otras partes...
El spaghetti lucÃa tan enredado como nuestros cuerpos.
Sucumbimos a la emoción compartida de todos. No recuerdo más.
Cuando despertamos por el ruido de un auto... ¡oh! luz por todas partes. Estábamos tendidos en el piso, desnudos, llenos de cosa roja.
Me dolÃa la cabeza.
El juego de dominó más intenso que tuve en mi vida jamás lo volvà a repetir, al menos no con mis mejores amigos.
La Güera nos enseñó que hay otros juegos más allá de los que uno convencionalmente practica. Aunque eso significó el perder la inocencia de ganadores y perdedores.
18 comentarios:
Todo empezó en la infancia, viendo comer spaghetti a Reyna y Golfo y termina en la adolescencia con un cóctel de hormonas y tequila. Echémosle la culpa a Disney.
Buen dia Dra., ... lo que un poco de alcohol en nuestro cuerpo es capaz de hacer!!!
mmm....
Definitivamente, tengo que acordarme de leer este blog en las tardes, en la casa. Leerlo acá en la oficina no es conveniente :-P
Salu2
yyuuuuuyyy!! so sabÃa que mi comadre no me podÃa fallar!!
Esa wera que dices me recordó a alguien, aaahhh... cuánta añoranza.
Wow! y con lo que me gusta el espaguetti, definitivamente esta idea me la voy a fusilar...
thks, ti quero!
... los desinibidores son parte fundamental de toda aventura jejeje, excelente historia Dra, un beso.
El Enigma
Nox atra cava circumvolat umbra
pero al tupper no le pasó nada????
Los juegos normales se van volviendo perversos.
Está "chida" tu historia.
Besos
el tupper no se perdio? se terminaron el spaghetti? y sobro tequila? que buen juego. saludos.
Que jueguito tan interesante..estará bien..."patentarlo" no?...Saluditos!
¡Válgame, Dra! Lo que ocasiona llevar espagueti al dominó!
Mira esta guerita.
coincido en lo de leerte en las tardes.
creo qye hubo puros ganadores en ese juego... :P
Ya me rompiste mi inocencia de Reyna y golfo
Para mi los vierne stambién son caseros, en familia; comer bien, beber bien... mañana ya es viernes, a la espera. Slds.
ando tristina, l@s extraño mucho, quisiera que vivieran aqui a mi ladito... pi :( snif, denle un abrazo a mi M y a M y a E y a P y a tu... pero uno mas grande a mi M.. snif....
Por lo otro, me gusta tu blog, porque me saca de la rutina jeje...
no tienes messenger?
Ay Doctora, que bueno que no recuerdo si mis hijos pedÃan permiso de ir a jugar dominó, pero mejor aún, que bueno que ya pasó la época de los permisos, ahora se cuidan sólos.
G.
El Tupper de mamá no se te olvido verdad????
Que bueno que seguiras con el Domino, con nuevos compañeros de juego, no lo dejes, ya ves que rocas cosas pasan...
Cenar en compañia es delicioso, mmmmmm...
Besitos Doc.
jajjajaja!!, ahora entiendo porque me gusta tanto el spaghetti...
¡Abrazote dulce y cariñoso mi Kleine querida!
¡Excelente semana!
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