11 octubre 2006

Libertad

Corría y sudaba frío, las calles se le hacían largas e imposibles de terminar, aún faltaba una cuadra para llegar a casa y ya tenía en la cabeza el sermón que su padre le estaría dando, la mala cara de recibimiento de su madre y los quehaceres de castigo por no llegar al tiempo que se le marcó.

Ella deseaba simplemente quedarse un poco más en la clase de historia y por perderse entre los detalles del maestro vió con terror que el tiempo había pasado por más de media hora. Se aterró.
Volvería a escuchar los gritos y azotones de su padre imponiéndo su ley, marcando la pauta, sin dejarle espacio para una buena excusa.
De hecho jamás la había. Por más disculpa que ella quisiera dar todo sería tomado en su contra. ¡Ni pensar en tener un amigo que la invitara algún helado!, ya ni se diga de sus amigas, que a tono de burla y terror jamás la visitaban "porque la mamá las corría".
Llegó a la puerta tomando un gran suspiro, metiendo la llave resignada y cerrando los ojos aceptando la oleada de bociferaciones que su padre, aún con la puerta entreabierta ya le propinaba:
-¡Es imposible que quieras hacer tu ley!, ¡Esta muchacha es imposible!, necia como ella sola.
- ¿Qué manera de llegar es ésa que no avisas que llegarás tarde?- reprochaba su mamá sin darle tiempo siquiera a recordarles que la Preparatoria estaba del otro lado del barrio, que los transportes vienen llenos, que de verdad se la pasó estudiando, que ella trata de ser una buena chica cumpliendo con lo que se marca en casa...
Nada, no hubo tiempo a nada, tras el bombardeo atinó a subir desesperada y encerrarse en su cuarto, a llorar como todos los días en ésa, su cama, que le había aguantado tantas lágrimas y desesperaciones, más impotencias que deshilusiones. La vista del gran ventanal, frente a ella siempre le daba ánimo de esperanza.
Era increíble que en pleno siglo XXI aún existieran familias como la de ella.
Tuvo que limpiarse el llanto, su padre le tocaba a la puerta, no se atrevía a entrar y era lo único que la separaba en una pequeña individualidad, mas no así la obligaba a salir:
-¡te has metido a tu habitación sin que escucharas que debes de bajar a lavar los platos! ¡Hazlo de inmediato y procura dejar limpia la cocina, tu madre está muy cansada atendiendo al bebé!.
No hizo gesto ninguno, sólo dejó sus cosas prontamente, sin demostrar que el llanto lo tenía atorado en la garganta aún. Bajó y escuchó el chillido de su hermanito, tal vez, pidiendo cambio de pañal.
Metida en su labor dejaba que sus padres miraran en la sala la única televisión que se compartía. Era una especie de documental, donde se hablaba de las aves y de los seres que viven en el bosque. Lo que comían y lo que tenían que trabajar para sobrevivir. Ella simplemente escuchaba y de vez en cuando miraba escenas donde el bosque mostraba seres de toda clase:
- ¡tal vez ellos no tengan que lavar platos pero viven en el bosque!
Una vez terminado el quehacer obligatorio, fue exhausta a su cama, mirando al techo sacó un pensamiento desde el fondo de su alma y cerró sus ojos.
No sabía a ciencia cierta si había pasado un rato o ya era de mañana... sólo los toquidos de su puerta sonaban desesperadamente:
- ¿¡qué no oyes muchacha del mal que te estoy hablando!?
¡abre!... despierta holgazana que debes llevar el niño a la guardería y es tarde, ¿cómo piensas ser alguien en el futuro con semejante actitud?, ¡contesta que en este momento entraré y te daré lo que te mere...-El padre quedó atónito, no hacía más que mirar hacia la cama, boquiabierto y congelado... El ambiente se tornó raro y puso cara de espanto. Tal sería el silencio que la madre subió de inmediato, cargando a medio vestir al bebé
- ¡qué pasa que no escucho que te movilices para que te lleves al...- ambos, frente a la cama no podían dejar de mirarse... de creeer...de quedarse callados...
- ¡ita! -señalaba el bebé a la cama-¡ita! - y miraba a su madre con ojos de sorpresa... ¡paja-dita!
Sobre el tubo de la piecera... mirando fija a la ventana estaba ella, convertida en una ave diferente a las de los documentales, extendiendo sus alas y dispuesta a emprender el vuelo. De bello pico naranja sus ojos brillaban como zafiros inquisidores. Volteo y los miró
-¡pajadita, adiósh!
Y voló atravesando el ventanal hacia el cielo, esbozando en su pico una sonrisa y una ansiada libertad en otro cielo, en otro rumbo.

10 comentarios:

Dra. Kleine dijo...

Mil perdones, sigue sin funcionarme el punto y aparte grrrrrrrrr...
Espero y lo disfruten!

El Enigma dijo...

... ni hablar Dra. que hay ocasiones ne que la libertad es un anhelo y provoca metamorfosis de la gente tranquila en violenta y hasta asesina y aquellos que matan cuando la tienen, muchas veces se ve son mansos corderos.

Era justo la chica tuviera la oportunidad de volar.

Un beso Dra.

El Enigma
Nox atra cava circumvolat umbra

RAYDIGON dijo...

La libertad pareciera facil y en ocaciones no lo es...

Demonios con el punto y aparte !!!!!

:(

Besos Doc.

Yanett dijo...

Libertad.... hay veces que cuando se logra conseguir no se sabe que hacer con ella.... conozco gente así, tristemente...
Lindo texto. Buen miercoles.

Ileana dijo...

Y voló hacia su destino, cualesquiera que sea, es su elección.

Cuántas veces los padres cortan las alas sin notarlo (o cortamos, quizá, aunque quiero pensar que no).

Buen miércoles.

IGNACIO dijo...

Volar es fácil, volar hacia donde uno quiere y desea es algo más complicado.
Saludos.

Angeek dijo...

Es más fácil encontrar, rosas en el mar...la, la, la, la...rosas en el mar...

yop dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=dp7pGmiy2aI

esta es la libertd luchar por ella

la fuerza del pueblo....
http://www.youtube.com/watch?v=SrgyQq8b8Iw

FANZINE/PROHIBIDO PESTAÑEAR dijo...

gran blog y gran texto jeje pasate x el nuestro y animate a ver nuestra idea un besazoooo
http://prohibidopesta.blogspot.com

corazón lojano dijo...

Libertad... cuantas atrocidades se han cometido en tu nombre. Es la frase que más me gusta al respecto