10 noviembre 2006

Historia de papel

Sumida en sus pensamientos y mantenida en los pendientes que ya vería aproximarse hacia ella antes de llegar a la oficina, caminaba aprisa, aprisa, como queriendo que todos se quedaran atrás. No miraba a nadie, sólo el piso, y fue en el piso a una pequeña distancia, que se encontró una forma rara que no hacía juego con el color del concreto.
Enfocando de manera correcta trataba de corregir lo que su mente había pensado que era, sin embargo verificó que estaba viendo bien.
Un pequeño papel, verdecito y pequeñito era lo que cambiaba el piso por donde caminó, aminoró el paso hasta llegar a un lado de éste.
Era un papelito singular, que alguien habría dejado caer por descuido, nadie tira un origami así nada más. El color era alegre y la forma delpapel más lo era aún. Verde alegre en forma de sapo.

Quiso levantarlo pese a la prisa que llevaba, se detuvo y no le apenó que una persona le rebasara. En cuestión de segundos lo levantó y lo que parecía ligero sí que tenía su peso proporcional al de un pequeño sapo.
Abrió la mano para mirar lo que había cogido y más sorprendida quedó cuando el pequeño papel dió un saltito dando un agradable buenos días que apenas y ella podía escuchar.
Movió la cabeza, atónita por lo que veía... no puede ser que algo así pase en la mañana a menos que sea efecto de no desayunar... ¡Pero nunca desayunaba!.
Sin soltarlo de la palma de su mano lo miró con mayor curiosidad. El sapito le confirmó sus sospechas seguido de una sonrisa muy jovial.
No era aquel que con un beso se convierte en príncipe - se pensaba ella-.
Decidió guardarlo en su bolso mientras el sapito hablaba y hablaba explicando que en el bosque de origami decidieron prender fuego, murieron muchos animalitos y el logró salvarse emigrando en un camión de la basura. El viento lo aprendió en un remolino y así fue a dar al piso de concreto.
Al llegar a su escritorio lo sacó con precaución y lo puso frente a su escritorio. El sapito se sorprendió, poco conocía de ese ambiente aunque si veía mucho papel.
Dijo que estaba agradecido por el viaje y comenzó a curiosear por ahí. Ella simplemente lo dejó, pero le advirtió que tuviera cuidado de las tijeras y de los cigarrillos.
Ha pasado ya algún tiempo y de repente se oyen ruiditos en la oficina.
Es el sapito que de vez en cuando regresa a saludarla contándo cuanta cosa ha encontrado de verdad.
Un día ella llegó con un libro. La portada decía Origami. Lo llamó varias veces hasta que el pequeño apareció. Le contó que tal vez le haría falta alguna compañía y ella abrió el libro pidiendo le señalara qué tipo de compañía le gustaría tener.
Había osos, mariposas, pájaros, ratones.
¡una compañera, anda, crea a mi compañera! y ten los pensamientos más alegres y bonitos cuando la estés creando, ella absorberá todo lo lindo de lo que desees.
Así lo hizo, tomó un papel de color amarillo y formó un poco complicado y con esmero un origami hermoso.
Había que esperar tres días a que el origami generara su propia alma. Y el sapito aguardó pacientemente. Pero el papelito seguía inmóvil
Una noticia de despido le llegó inesperadamente. Al menos no te quedarás solito le contaba al sapito.

Ella debía despedirse para entonces porque su trabajo había terminado ahí. Levantó sus pertenencias del escritorio suspiró mirando alrededor pensando que ya no habría más futuro para ella.
Dió un besito al papelito amarillo y un besito al sapito.
¡PUM! desapareció ella así de la nada.
El papelito amarillo cobraba vida, con unos ojos lindos iguales a los que la chica tenía.
El sapito se sorprendió tanto que la miró con los ojos más grandes que un sapo puede hacer.
- debiste haber deseado estar aquí con toda el alma-
Ella no cabía de sorpresa y pronto el sapito la abrazó.
Ella se carcajeó. Miró al sapito con mucha ternura y su vida de pronto cambió.
- Ven!, te mostraré los rincones de la oficina como nunca creíste haber visto nada igual!- le dijo el sapito emocionado por su nueva compañera y así desaparecieron saltando del escritorio que quedaba vacío en aquella oficina comercial.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Aaaaawww!!! amé este cuento!!! es hermoso, bello, adorable...

Hasta quise ser como ese sapito de origami... pero mejor me convierto en mariposa de papel :)

Beso y abrazo para usted, doctora. Tenga un bello fin de semana.

Yanett dijo...

Lindo post para este fin de semana!
Las figuritas de origami son padrísimas!!!

El Enigma dijo...

La ternura esta presente en estas letras que hacen la lectura una delicia.

Un beso Dra

RAYDIGON dijo...

DOC

Besos de fin de semana !!!!!

Trisha dijo...

me agrado, muy lindo el cuento.

Lety dijo...

Mi doctora hermosa, me sorprende usted gratamente con este adorable cuento.

Hermoso en verdad, lo disfruté mucho.

Le dejo un beso agradecido

palabraserrantes dijo...

Qué belleza leer tanta ternura!
Hermoso tu cuento!

Un beso, Kleine

Liz dijo...

¡Que cuento tan hermoso, me encantó!

Yo quiero ser de origami jejeje