06 septiembre 2005

Virginia

No recuerdo cómo lo conocí; sé que fue algo inesperado cuando me insinuó estar a solas. Mis amigos lo percibieron pero nadie lo comentó.

Sus clases eran buenas, a todos siempre nos tenía atentos. De todo aquel grupo rebelde era impresionante que un maestro pasara por el salón y viera que nos tenía quietos, callados, preguntando en verdad sobre el tema que exponía.
Si me veía distraída, pintando en el cuaderno, se atrevía a preguntar si yo pensaba en alguien. Insistía en que me quitara la paleta de dulce que siempre chupaba en cualquier clase.
El era el clásico profesor aplicado, estudioso, pulcro. Las chicas de semestres más altos le buscaban para preguntar cualquier tontería, haciéndole rueda por aquella masculinidad que atraía siempre.

Y yo simplemente estudiaba.
No era matada al estudiar, siempre era de las buenas calificaciones aunque también disfrutaba la compañía de mis compañeros. A veces me aburrían ciertas clases. Típico.

Ese día de la gran Kermesse, todos ayudaban a los preparativos y adornos. El profe se me acercó e insistentemente deseaba saber si yo vendría por la noche con alguien. Jamás le di razones, sólo le ayudaba a colocar los listones. Y las chicas me odiaban porque sabía que tenía sus ojos sobre mí.
Se acabaron los listones y de manera simpática me pidió ir a la bodega con él...

Al fondo de aquel lugar estaban las cajas. Muchas bolsas y cosas que ya no usábamos en el año escolar. Ahí me prendió del brazo, no me asustó su cuerpo cercano al mío, ni me excitaban sus manos que apretaban de manera extraña; primero fue un beso, después, en el intento, fue el torso.
Al principio sólo lo observaba, preferí cerrar mis ojos ante su grotesca lengua deseosa.
Tampoco lo detuve.
Sus manos me tocaban la piel y respiraba cada vez más rápido; ese bulto entre sus piernas crecía de manera rara.
Yo abría mi boca al besar porque deseaba saber si eso era un beso de verdad. No lo encontré emocionante ante la saliva que tenía de por sí.
Cuando se sintió correspondido su tensión aumentó, y la palma de sus manos en un torpe disimulo se frenó ante mis pechos, erguidos y suaves que al contacto sintiera tibio, ahí mis pezones se endurecieron.
Su abrazo me ahogaba, su boca no me dejaba hablar, sus piernas se acercaron y en un intento por acomodarse me hizo a su cuerpo, a su calentura, a quitarme la virtud que las chicas cuidan al llegar al altar. (¿llegarán?).
Yo no sentí miedo de perderla, estaba más absorta en ver cómo se quejaba, cómo gemía, como era su actitud animalesca, como su miembro reventaba de calor, estaba yo lejos de preocuparme por mi frialdad que él percibiera.
Tocaba mis muslos como si nunca más fuera a tocarme.
Bastó un movimiento leve para que brotra de él su mojada emoción, batiéndome toda en su ligero aroma sobre mi falda escolar.
No hacía más que repetir que era linda, que le impresionaba mi inocencia, no sé que le dió. Lo ví ridículo, me perdí en mis pensamientos ante tan simples comentarios.
Me limpié lo obvio y la ligera mancha de sangre marcada entre mis piernas hacía que sólo le devolviera sonrisas mustias...!
Tomé los listones y le dije que se los diera a los chicos allá afuera, que yo me quedaría a buscar más en las cajas. Ahora sí salió extrañado.

No era verguenza ni temor a ser descubierta, era el querer respirar y sentirme libre, de no seguir al lado de alguien que en nada me atraía...
¡Al fin aire fresco!!

16 comentarios:

Mario Aguilar dijo...

Pasividad...

ShAdOw dijo...

Sorpresivo el post de hoy, mezcla de ingenuidad en la protagonista, y expectación en la forma que se da la trama, me impresiona el realismo que plasma en él...

Buen martes de relatos ;o)

El Dragón Rojo dijo...

Apoyo a shadow, fue sorpresivo...

Desafortunada situación, en fin

Buen día

El Enigma dijo...

Lo increible de todo era en la historia el valegorrismo de la protagonista ante la situacion, osea no le atraia pero tampoco ante todo lo que sucedia, protesto en nadalo que bien a bien y legalmente se llama, violacion.

En fin, lo increible es que efectivamente asi hay gente.

Un beso Dra. y, felicidades por estar en Blogueratura.

El Enigma
Nox atra cava circumvolat umbra

aquel Eric dijo...

Liberación que no termino de entender, a menos que la protagonista se haya liberado de si misma, de esa parte que no deseaba tener en ella, y terminar gustandose a si mísma.

ShAdOw dijo...

Mmmmm violación, podría ser, pero a que fin esa pasividad ante tal acto, liberarse, de que? de que se liberó? de un acoso?, de si misma? de tabúes? como mujer nunca vi mi virginidad como una carga o algo que tenia que liberar... en fin, reflexiones antes diversos temas tocados hoy... Acoso, violación, tabú y libertad...

Kix dijo...

¿Porqué la protagonista no dijo "no"? :-O

Teresita dijo...

De que el es un abusivo no cabe duda, quien sabe si seria la única. Ella ¿víctima propiciatoria?

rossmar dijo...

ella solo quería saber si ese era un beso de verdad, y si eso era lo que a las demás chicas tanto atraian, (bueno eso me imagino), solo quería conocer, pero como la persona no le gustaba el tipo en cuestión no sintio nada, no así no debiera ser la primera vez.

Lo-que-serA dijo...

¡Guau! La complejidad del tema relatado es alta, Doc, si no, véalo en los comments. ¿Cuántas chicas sintieron exactamente lo mismo que tu protagonista su primera vez?¿Con el profe, con el novio, con un amiguito? Dejar hacer, dejarse hacer y descubrir que, a veces hay mucho ruido para tan pocas nueces.
Saludos

Altamar dijo...

Sabes, al leerlo record'e a Jorge Volpi, una escena con un perfil psicologico parecido. La novela se llama "temperamento melanc'olico", recomendable.

Mucho se puede leer entre l'ineas.


abrazoEntrelineado.

mattie dijo...

ya intuía lo que iba a pasar,los hombres son muy predecibles,pobre chica,aunque bueno,si no se quejó al menos no quedará traumada jaja.
saludos y buena semana

Aletz dijo...

el post dedicado a periko me fascinó...quién diría que ya son 17....si parecen hermanos...tendrás que decirnos el secreto de tu eterna juventud: será el buen sexo, los libros, la buena tv, la buena comida, los paseos?....un beso y síguele echando ganas a la vida...eres una mujer en toda la extensión de la palabra!!...para qué es la verificación de la palabra?, para ahuyentar a los anónimos?

noemi dijo...

Muy bien escrito este caso de violación, sobre todo esa imposibilidad de entender, de defenderse, de tomar medidas.
Felicidades, de veras....

Mary Carmen San Vicente dijo...

¡Madre mía! Felicidades como dijo noemí, hasta ganas de enseñarle la bodeguita al susodicho me dieron...mejor voy por un vasito de leche jeje

Abrazotes !

Chica Yeye dijo...

ay nooo! ke feo perder algo tan bonito como la "virginidad" en algo tan feo, tan frio, tan calenturiento jeje. nop. si hay algo que la mujer debe valorar es asi misma y no ver.. a ver que pasa!! sino estar convencida que el sentimiento ke la invade es recíproco.

muy buen post doctora. perdon por no poder comentar antes..
y muyyy fogoso jejeje

saludos