19 octubre 2005

Un vaso de esquites.

Aquí en México se siembra mucho maíz, cuando se termina la temporada de lluvias se recoge de los campos y se vende en las ciudades de diversas formas.
Puede ser el elote completo cocido al vapor con mayonesa, queso y chile o en forma de esquites que son los granitos de maíz cocidos en su caldito. En un vaso se pone media cucharada de ellos, un poco de mayonesa, chile piquín, queso rayado, sal y limón. A mi no me gustan tan calientes porque tengo la lengua de gato y si me quemo a la primera probada ya no me supieron igual.
Cierto que las gallinas también comen maíz, pero se han perdido de probar un vaso de esquites.
¿A qué viene todo esto?
El antojo de ayer fue irresistible. Desde que salí del trabajo no dejaba de pensar en ese suculento postre que me traía la sensación de salivar y quererlos tener en mi poder. Si, sí, quiero. Los más recomendados son los de un chico que los prepara en la salida del metro Ferrería. ¡Qué ricos los hace, yummi, yummi!
Imaginen el gracioso cuadro: muy ejecutiva, de tacones y peinado frufrú pidiendo en una esquina una rica dotación de ésta vitamina. Bueno en fibra aunque alto en calorías. Y es que siempre pido dos cucharadotas de mayonesa. (De chica solía comer la mayonesa a cucharadas frente al televisor viendo “El tesoro del Saber�).
Una vez despachado el alimento seguí mi ruta en el mundo subterráneo: El metro.
Siendo una hora en la que todo mundo va saliendo poco a poco de sus oficinas aún no se concentraba tal cantidad. Dirección Barranca del muerto-Rosario. Estación Polanco. Seis de la tarde.
Me toca ir parada saboreando aquello que todos miraban y que sospecho fue un acto cruel de presentarles cuando todos ya tenemos hambre. El vagón lleno sin apretujones y yo metida en mi cuestión.
No había caído en la cuenta de que a un lado de mi estaba un chico no mayor a los 25 años que iba mirando para todos lados. Especialmente a mis esquites. Yo comencé a sentir sus ojos cuando de repente entra una masa de gente, incluyendo entre ellos a una señora chaparrilla cargando a un bebecillo, seguida por dos chamaquitos pequeños. Los asientos ocupados en su gran mayoría por hombres hicieron que el chico que estaba sentado a mi lado de repente tomara una actitud poco frecuente. Tocó a un señor que estaba sentado frente a nosotros y le pidió amablemente si le cedía el asiento a aquella mujer. “Para que luego no digan que no somos caballerosos� terminó diciendo. El señor señalado asintió con la cabeza, se paró y se excusó diciendo “es que no la había visto, perdón�. Aquel acto llamó la atención de la gente que estaba parada sin nada qué hacer. Más cuando la travesía de la señora por cruzar hasta llegar al asiento fue grandiosa porque el chico de mi lado se ofreció a cargar a su pequeño para poder atravesar al resto de la gente.
Otro señor al otro costado inmediatamente se paró y le cedió el lugar a un anciano que venía besando la puerta del metro. Gustoso aceptó.
Andale, que bonito se siente. Ahí dentro, en un movimiento de estación a estación comenzaron dos chicas a murmurar la buena actitud del chico aquel y del cómo se contagió en instantes otro más. La chica felicitó al chico y él simplemente dijo “la educación ante todo�, mirándome a mí y a mis deliciosos esquites.
Y el público siguió su mirada hacia donde yo tenía esos granitos chiquititos llenos de sabor. No pude más y ante la insistencia de su mirada le dije: ¿Gustas?
¡Sorpresa! se puso color Sandía. Rojito de las mejillas me dijo: “La neta sí se me antojaron�. Y las chicas se rieron diciendo: “la educación ante todo�.
Dioses, en un lugar tan chiquito y sentir miradas directas...¡mamá Pulpa!.
Le ofrecí el vasito, entre apenada y sin saber cómo actuar le dije que le regalaba el resto y me comentó: “¡caramba, mi primera comida del día!�... ¿Saben cómo me sentí?

Una estación más adelante contento se bajó, se despidió de la señora y de sus hijitos que sacudieron sus manitas viéndolo perderse entre la multitud. Dejó un ambiente de cordialidad, amabilidad y buenos comentarios.
¡Caray, hasta premio se llevó!

Una sola personita hizo que varias más tuviéramos la buena acción del día.
¡Dioses...si todos fuéramos como aquel chico!

24 comentarios:

Mario Aguilar dijo...

No todo está perdido...una acción genera reaccion generalizada. Iniciemos acciones, en lo posible..saludos y buen día. Por cierto, a pesar de ser tan temprano, se me antojo ese vasito de esquites, se me hizo agua la boca, jaja..provechito.

Aletz dijo...

como una cadenita de buenas acciones...habríamos de llevarlo a la práctica muy seguido...me gustan los esquites, pero a la maraya le fascinan...yo nomás los pruebo...disfruta tu día

Óscar dijo...

Sospecho querida Dra. (te imagino de ejecutiva: tacones y peinado frufrú) que fue el dios del maíz. Es nuestro pan y como dice el dicho: Es más bueno que el pan, el maíz.

Un beso

aquel Eric dijo...

Me gustaría saber en donde terminó esa cadena de sucesos buena vibra...

Supongo aún sigue dando vueltas por la ciudad.

sexo y sentimiento dijo...

Que buenas vibras, excelente, muy buenas acciones y un buen blog, felicitaciones

Humano dijo...

Me recordaste a la pelicula cadena de favores

Anónimo dijo...

Qué rico se me antojaron, y si te dijera que en tuxtla les ponen un queso que se derrite wow! la pura exquisitez.

Digo hiciste una buena labor seguro e los mega saboreo!!1

Rizos

El Enigma dijo...

Este mundo seria otro...

Un beso Dra.

El Enigma
Nox atra cava circumvolat umbra

Yosola dijo...

Pues yo aprovecho para dejar mi queja. Llevan dos meses hablandome bellezas de los esquiles, que son mas o menos un placer divino, y TODAVIA no me lleva nadie a comerlos, ni me dicen donde los consigo, ni nada.....y dale con el tema de la antojada

Altamar dijo...

Preciosa historia G.
que maravilloso que te toco vivirla, y ahora, que nos la cuentes.
abrazo hasta all'a, desde ac'a.

stultorum dijo...

A contagiarnos todos de buenas acciones.
Hay que programarnos en nuestro cerebro "hoy haré por lo menos una buena acción".

Saludos

Lo-que-serA dijo...

¡Qué maravilla el chico, encontrarse con él y, sí señor, los esquites! Volviendo a casa, tacones y peinado frufrú, pasaré por los míos, quien quita y me toca poner un granito de arena.
:D
Saludos, Dra.

Chin@ Rockers dijo...

Si al menos todos actuaramos asi, ente mundo seria otro!!!!.

Ah y de los elotes a mi tambien me gustan muchos y mas cuando los hacen recien cortados jejeje Bueno aqui en Hidalgo es temporada de elotes y siempre nos traen recien cortados mmmmm que rico!!!!

que tengas buen dia bye

Chica Yeye dijo...

que padre kleinee! siempre hay posibilidades de encontrarnos gente educada y buena gente!

aay mala!! muero por uno desde hace semanas! buaaa


saludos

RAYDIGON dijo...

Que cosas G...

Pero no vayas tal lejos por tus "esquites", llama y vamos a unos deliciosos que se venden mas en la civilizacion, te invito yo.

BESOS

TUCO dijo...

Primeravez por estas tierras del maiz. Me gustó.
Acá en Colombia habría sido una arepa de maiz con queso, o algo por el estilo.
Lo cierto es que el sentimiento sería el mismo.
Un abrazo para ti

noemi dijo...

Un elote recién hervido, aderezado con mayonesa, queso, sal y chile, es un manjar de dioses, que no tiene nada que ver con calorías, sino con placer y vida :)

Jose Alonso dijo...

Le tomo la voz prestada a mi compatriota, las arepas acá son la maravilla y el sentimiento hubiese sido similar...
UN SALUDO PINTORESCO

Piel dijo...

Me recuerda la pelicula :Cedena de favores, estoy demuestra que se requiere iniciativa y acción...

Ahora conoces el sabor de un esquite bondadoso...

¡¡Abrazos mi G!!

Mirada dijo...

Gracias, muchas gracias por tu comentario tan amable y cariñoso, te sigo leyendo,un ratito al menos, porque me gusta tu blog. Besos.

Dra. Kleine dijo...

Bienvenidos a ésta mirilla de cosas variadas chicos y chicas.
Y con gusto acepto una gran faena de esquites. cuestión que digan cómo y cuando para que no nos salga un granito de antojo.

a poco no?

RAYDIGON dijo...

Órale, ¿cuando le pegamos al elote?, tu di y ya.

Besos de viernes.

Anónimo dijo...

Very nice site! » » »

Anónimo dijo...

Enjoyed a lot! » » »