06 diciembre 2005

Hospital

Es casi imperceptible la sensación que tengo en la planta de los pies. Acostada me resulta imposible darme cuenta de lo que sucede a mi alrededor; ésta lámpara que casi da en mi cara me molesta demasiado, su luz causa angustia más puedo ver en ella el reflejo de los doctores cuando pasan por éste pasillo. Las figuras se deforman.

Nunca me han gustado éstas batas de enfermo, siempre tengo la sensación de estar al más puro estilo del aire. No se puede guardar una compostura adecuada aunque los doctores ni siquiera se fijan en ello. Algunos han perdido el morbo porque son cosas de todos los días ver cuerpos de todos los estilos pero, de quien cubro mis vergüenzas es de los que transitan por ahí, buscando a su familiar, simples mortales que pecan hasta con los ojos.
- Tiene ud. Un tumor en la vértebra inferior- recordaba escuchando el diagnóstico del doctor. Será necesario operar tan pronto sea posible.
- ¿Cuánto duraría mi recuperación, doctor?
- Todo depende de la respuesta de su cuerpo. Su edad le facilita muchas buenas condiciones aunque debo ser franco, el proceso de la intervención es demasiado doloroso y debo ser muy franco con ud...


Todo eso lo recordaba como una imagen que apenas parecía tener poco tiempo de haber sucedido. Después de mi catarsis: una impresión que no me esperaba, largas tardes de llanto y una gran depresión mientras me imaginaba andando en silla de ruedas si las cosas no salían del todo bien.
No había marcha atrás, la decisión estaba tomada, el riesgo de sobrevivir daba lo mismo tomarlo hoy que mañana. Todo eso me vino a la mente en este pasillo frío e indiferente. El olor a alcohol siempre penetra en el alma de quien pisa un hospital y a mi me taladraba despacio por el miedo a lo desconocido.
- ¿Es ud. La de la operación de columna?- me sorprendió una enfermera.
- Sí señorita, me programaron desde hace dos horas pero mi doctor aún no llega
- Bien, no se preocupe, tomaremos su caso y verá que pronto estará como nueva.

No sabía si responder con ironía o sonreír amablemente. Después de todo parecía ser amable conmigo. La fama de las enfermeras grotescas y rudas temía que encajara con algunas de las que me pudieran atender así que como cordero ante su verdugo bajé la guardia y fui cortes:
- Es mejor que intente meter la aguja en el otro brazo porque en éste le han dado tantos piquetes que ya no encuentran ninguna venita.- respondí.

Y me introdujo ése líquido frío que atravesaba mi cuerpo lentamente, gota a gota.
La droga surtía su efecto y pese a mis dolores yo percibía todo como si fuera una cámara lenta...
A lo lejos venía un doctor, su voz era demasiado grave y no lograba captar mucho de lo que decía. Murmuraba algo a la enfermera, intercambiaban tablillas de diagnóstico y de maneras insinuantes, sólo me miraban de reojo.
El se alejó con una leve palmada en el trasero de ella y mi conciencia no dejaba de sentir una extraña sensación de cuando algo no anda bien.

Ahí me pregunté porqué la droga surtía demasiado efecto cuando todavía no entraba al quirófano... mi corazón comenzó a acelerarse. Mi cuerpo no me estaba respondiendo lo que yo deseaba ordenarle... La enfermera me cambió mi pulsera de identificación sin mirarme como la primera vez. Fue rápido el proceso mientras yo resultaba un testigo callado, a cada intento de hablar la boca se me caía, no articulaba nada coherente... algo pasaba... mis sentidos estaban muriendo despacio...
-Ddooooonnnnndddttttt sssssstttaaa mmmmi ddoccttrr....
- Calma querida, te llevaremos al quirófano en dos minutos, tu doctor no vendrá pero te atenderá alguien muy eficiente.


Ví a la entrada a dos grandes enfermeros que ya sólo cargaron mi desvanecido cuerpo... yo no podía gritar... no es normal hasta donde yo sé tanta observación por mirar mi piel y parte de todo mi cuerpo.
Esto no es normal... y no me puedo mover...
El quirófano está frío. Ni siquiera el suero me lo pusieron.
La enfermera sonriente me pone la mascarilla de oxígeno.
Cubre toda mi cara.... tengo sueño... no sé más de mi.

16 comentarios:

Dra. Kleine dijo...

Una gran disculpa por mi abrupta ausencia. Heme aquí de nuevo extrañándolos y volviendo a asomarme a la mirilla de la vida.
gracias por sus visitas y comentarios!

Mentacalida dijo...

Ay Dios!,que se de eso y mas.Espero que ya estes bien y el miedo lo hayas metido en un baul viejo.
Un beso para ti.

El Enigma dijo...

Dra que regreso, el final tan abierto es algo que pone la duda en cara de todos y como somos seres fatalistas, la mayoria imaginara lo peor...

Bienvenida, un beso.

El Enigma
Nox atra cava circumvolat umbra

Humano dijo...

Shiales... y luego... o una de 3. O la arreglo el medico bueno.
-la utilizaron de conejillo de indias los medicos residentes con cara de enfermeros.
- O la violaron..

Tragico

El Dragón Rojo dijo...

solo una vez en la vida me toco estar en el quirofano y realmente no fue operación, fue una endoscopía por haberseme ido una punta de trompo al bronquio, al salir no pude hablar en 3 semanas y ni siquiera me devolvieron la punta de mi trompo =(

Saludos Dra.

aquel Eric dijo...

Querida G, yo tambíen comparto tu ausencia y casi hemos vuelto al mismo tiempo, aunque con las fechas por venir uno nunca sabe.

Me ha gustado la palabra catarsis en tu escrito, ya sabes porque...

Tengo apartado tu ejemplar, en los siguientes días te contactaré por email.

Un beso, y siempre será bueno verte y leerte.

noemi dijo...

Ayyyyyyyyyy, que miedo , pavor me da todo eso, ser tan idefenso ante los médicos......


un abrazo, bienvenida de nuevo

Egosum dijo...

Espero que estés bien. Siempre suele ser una experiencia desagradable. Seguimos. Hasta pronto.

RAYDIGON dijo...

En manos de los medicos e indefenso, se siente como la dignidad se va perdiendo...

Ya me explicare, que bueno que volviste chamaca.

Besos

diablo enlatado dijo...

uuuuu

finales extremos para historias extremas.

la felicito como siempre por sus escritos.

stultorum dijo...

ojalá todo esté bien, que bueno que ya estás de regreso.



Saludos.

Chica Yeye dijo...

amiga!!!!!! te extrañee!! y claro que si te extrañe este tiempo mi kleine.. ya queda poco pocoo...

con el hospital me recordaste el miedo que les tengo y a morir en uno de ellos jejeje.. se me figura que siempre hay espectros o algo asi jeje...
aunquee me recordaste romanticas sesiones jeje que luego contaré..

quien dijo que un hospital no puede ser romantico.. ???

besos y que bueno queregresaste!

palabraserrantes dijo...

Era hora!!!!!!!!!!! Qué justo texto!! ( Es mi propio infierno ahora, lo sabés).

Quiero cambiar de tema por eso.

De dónde sacás eso de "tus letras flacas" y que no te le animás a la poesía??????????

Klein!!! Klein!!!
Un gran beso
De corazón

Lo-que-serA dijo...

Y cuando despertó era una Blogger extrañadísima.
Saludos, Dra.

EXPLORACIONES.......... dijo...

Solo Dios dabe lo cerca que e estado de la madre muerte que más podría decir , en mi no cabe el temor

Dra. Kleine dijo...

Menta! quebien verte por aquí!. El miedo? a veces sale, a veces se mete, es un lijero cucú que nunca tiene la hora fija. Raro no?

Mr. Enigma, ud. que pensó???

Humano...todo depende del cristal conque se mira, jeje

Dragón hasta el más minimo hoyito en el cuerpo me duele, ay ay!

Si Eric! que emocíón! si sisi! autografiado!, se puede? (uy limosnera y con garrote!)

Gracias Nohemí, aquí andaremos de nuez!

Seguro Egosum! que bueno verte por éstos lares!

Si Ray, a darle duro a la imaginación, jeje

Latosiiiiiin!, sabes que siempre tienes la mirilla abierta para lo que gustes y mandes!

Stult.- Presente!! tarde pero segura°

Yeye! como ves? miedito eh? gracias por extrañarme!

P.E. Con eso de que todo lo gordo es para mi pudiera tener letras flacas de vez en vez...debo alimentarlas, eso es seguro!

Loque...hijole! yo safo!

Exploraciones.- Un gusto leerte por aquí, sigue, sigue.

toy contenta de volveeeerrrrrrrr!