11 agosto 2006

Reencuentro

Mi reencuentro contigo no sé a ciencia cierta si de verdad lo fue.
Tanto tiempo esperando conocerte, tanto tiempo queriéndote ver a la cara.
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Era mirarnos de verdad frente a frente y saber que estábamos fuera de un mundo virtual que nos separaba.
Tú me decías hermana y yo te decía mi bro. Por los tiempos de los tiempos nos hemos conocido, confiado y hasta regalado un abrazo cuando más lo hemos estado necesitado.
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Hoy me senté a esperarte en el aeropuerto, hoy me quedé mirando a cuanta gente llegaba de allá para atrapar tu mirada y desde ahí seguirte hasta que te toparas con la mía.
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No te miento, recordé cada uno de tus gestos, tu cabello, la complexión que llevabas en tu fotografía favorita y hasta la chamarra de la que siempre me dijiste te encantaba llevar a todas partes, fue ahí cuando comencé a soñar contigo...
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Atravesabas el pasillo de registro, caminabas tratando de entender el registro de aduanas.
Que llegabas y me abrazabas y decías cuán lindos eran mis ojos, tratabas de grabar cada una de mis expresiones en tu memoria imperfecta. Casi olvidábamos tu equipaje y uno que otro souvenir que me traías de allá. De esas cosas que siempre desee probar estando cerca de ti.
No nos importaba la gente, era como si el tiempo sólo estuviera para nosotros dos.
Un taxi y varias miradas nerviosas. De repente tú hablabas, de repente yo te interrumpía. La sonrisa estaba en los dos y ocultaba muy bien las ganas de querernos besar.
Al bajar del taxi me tomaste del talle, y sabías que eso era predicción. Una barrera más que tú y yo romperíamos para encontrarnos platicando en el café. Ahí nos contamos cosas que los dos ya nos sabíamos por palabras escritas y finalmente sin contenerte más arrancaste tu pasión.
Me besaste y correspondí... me abrazaste y también lo hice.
Ya no hubo más palabras de ahí en adelante salvo las que rodeaban al signo del amor y de la pasión arrebatada que nos daba en las ganas de sentirnos y en querernos arrancar las ropas.
Y así lo hicimos.
Fue rápido el cambio de escenario porque yo ya no aguantaba más.
Otro taxi, otra puerta, un pago previo y tendríamos una cama para dos. Solos al fin, alejados de celulares y computadoras. Haríamos tal vez realidad lo que tanto nos ha excitado.
Platicarnos jugueteando los dedos entre los botones y los cierres que separaban tu piel de la mía y así comenzó el ritual.
Volviste a besarme y volví a tu pecho, llegaste entre tus manos al vientre caliente que ya te aguardaba. Sabías que mi humedad estaba presta hacia ti y no dejé siquiera que perdieras el tiempo... jugueteaste mi clítoris dejando que yo soltara mi gran energía.
Mirarte el torso al descubierto abrió mis instintos de morderte, así, a pedacitos, primero tu cuello, después tu pecho y luego un costado y lamería tu pezón...
Bajaría un poco más... estaría yo más cerca de la gloria que tú y no me atrevería ni siquiera a apartarme más de ahí. Te probaría, centímetro a centímetro... te escucharía jadeo a jadeo y cuando al fin probara algo dulce que sale de ti yo ya estaría presta a abrirme hacia ti.
Sería yo tu jinete. Dejaría que tú buscaras por los rincones de mi entrepierna el lugar que te hiciera mirar hacia el cielo y ahí me perdería contigo.
Levantarías tu cara y tocarías mi frente aperlada de mi propio sudor.
Los pezones te aguardaban, listos y firmes con una tierna bienvenida. Estaban ofrecidos sólo para ti.
Mirarías lo rosados que son, tocarías con la yema de tus dedos un poco la aureola que los rodeaba y pronto la estarías devorando bajo un suave beso que tu lengua apresuraría.
Primero uno y después el otro, y después los dos estarían sujetos a ti.
Yo estaría arriba sintiendo la firmeza que tiene tu vientre.
Si me sintieras caliente sería por tu piel.
Si me escucharas gimiendo sería por tu miel,
Y si vieras que te miro directo a los ojos sería porque a mí vienen estallidos de placer que reventarían por la boca, por mis pezones, por mi espalda y por mi piel.
Tú me dirías que me muevo muy rico,
Yo te diría que me penetras más por dentro,
Sonreirías y me tendrías movimiento a movimiento.
Tras la puerta sabrían que había dos amantes con ganas de devorar, con ganas de no dejar ni un centímetro de piel sin tocar, sin dejar de probar, sin dejar que la lengua lamiera todo lo que fuera digno de saborear.
Tu orgasmo sería mi clímax y tu leche sería mi cena.
Mi grito concretaría el ensueño de la distancia y en un abrazo franco y descansado estaría yo espaldas a ti mientras tu verga descansara más abajo de mi espalda.
Lamentaríamos el tiempo que perdimos chateando e inventado encuentros que jamás se habían parecido a éste.
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Fue ahí cuando volví a la realidad de repente y dejé de soñar...
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Yo seguía esperándote en el aeropuerto.
Fue en ése instante cuando apareciste en el pasillo dirigiéndote a mí para saludarme, cordialmente, de manera diferente a como de repente te imaginé. Traté de volver en mí y ocultar mis senos que aún no volvían a la normalidad.
Un beso fraternal de bienvenida rozaría mi mejilla que tendría ganas de más.
Debido al tiempo tomaríamos un taxi, te indicaría cómo llegar al evento y nos veríamos más tarde para platicar.
Platicar y platicar y tal vez comenzar el seductor juego de dejarse persuadir y conquistar por el mejor amigo a distancia que jamás tuve.

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Todos los dias deberian de ser viernes!

Necesito aireeee!

Buen fin de semana Dra.

Saludines / Adrian

Yanett dijo...

Buena historia para un viernes!....
Una buena sugerencia para pasarla con tu pareja.
Saludos.

Angeek dijo...

Espero que todo esté bien. ¿Está en el DF?

Esa fantasí erótica estuvo muy bien.
Buen finde!

Dra. Kleine dijo...

Todo en orden por aquí. Salvo las chicas de otras oficinas que se asustan y plasman en las escaleras.
yo con varoncitos en mi ofi ni como asustarme.

Kix dijo...

¡¡Santa Magdalena Mixhiuca!!

Qué calor me dio, doctora!!

Anónimo dijo...

Creo q todos estamos en comun acuerdo de q esto dio calor... y mucho!!

Excelente relato y muy rico!!

Un besote!!

Miguel =)

Frank Nicotine dijo...

Fermosa damisela...¡con que alimentan a las mexicanas, caray¡
Olle, muy "curioso" tu texto, harìa ruborizar hasta al Marquez de Sade...(caramba, como exejero,¿no?)

Conejo Rojo dijo...

tus post tan bien perros , ya stas en mi blog , gracias por los coments

aqui andaremos cada que el inter se digne a correr sin caerse

saludos y pasela chido

me jui....nomas por un rato

RAYDIGON dijo...

Linda historia de viernes...

No me entere del temblor, que bueno que no paso nada.

Besos y feliz fin DOC

Darío dijo...

Primero pensé que solo pasaría a dejarte un saludo; luego, leí las primeras líneas y me dije que comentaría sobre algo que leyera rápidamente; finalmente quedé atrapado en tu historia y no pude parar hasta terminar. Así debe ser llegar al clímax.

PD. ¿mi ausencia? Estoy atrapado en una avalancha, perdido en medio de una gran tormenta. No sé cómo regresar a puerto seguro.

Un beso

Kostas H. dijo...

¡Espero que te lo comieras a la menor oportunidad!....